Obleas de calabacín y langostinos
Estas deliciosas obleas combinan la frescura del calabacín y la intensidad de los langostinos, creando un aperitivo perfecto para cualquier ocasión. Su crujiente exterior y el toque aromático del aceite de trucha las hacen irresistibles.
Ingredientes
- 16 obleas para empanadillas
- 1 calabacín
- 16 langostinos
- 1 cebolleta
- 2 cucharaditas de huevas de trucha
- 1 diente de ajo
- 1 huevo
- 2 cucharadas de semillas de sésamo
- 1 lechuga hoja de roble
- aceite de oliva virgen extra
- sal
- perejil
Preparación
Pica finamente la cebolleta y sofríela en una sartén con un poco de aceite hasta que esté tierna.
Corta el calabacín en pequeños dados y añádelos a la sartén. Cocina hasta que estén bien pochados y sazona al gusto.
Pela los langostinos y en otra sartén, saltea las cabezas con un chorrito de aceite. Tritura las cabezas en un mortero y cuela el líquido resultante. Deja enfriar y mezcla con un poco de aceite y las huevas de trucha. Reserva este aceite aromatizado.
Pela y pica el diente de ajo, y dóralo en una sartén con un poco de aceite. Agrega los langostinos, sazona y saltéalos brevemente hasta que estén cocidos.
Extiende la mitad de las obleas sobre una superficie plana. Coloca en cada una una porción de la mezcla de calabacín y cebolleta, junto con dos langostinos. Cubre con otra oblea y colócalas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
Bate el huevo y pincela las obleas con él. Espolvorea las semillas de sésamo por encima. Hornea a 200 ºC durante 12-15 minutos o hasta que estén doradas.
Lava las hojas de lechuga, escúrrelas y pícalas finamente.
Sirve las obleas calientes acompañadas de la lechuga y rociadas con el aceite aromatizado. Decora con una ramita de perejil.