Ensalada de Garbanzos y Rúcula
Esta ensalada fresca combina la textura de los garbanzos con la suavidad del queso y el toque picante de la rúcula. Ideal como aperitivo o acompañamiento, es una opción saludable y deliciosa que sorprende por sus sabores.
Ingredientes
- 300 g de garbanzos
- 100 g de rúcula
- 150 g de queso fresco
- 24 aceitunas negras sin hueso
- 1 puerro
- 50 g de sésamo sin tostar
- aceite de oliva virgen extra al gusto
- sal al gusto
- 1 cucharadita de comino en polvo
- 1 cucharadita de pimentón en polvo
- 2 rabanitos
- 1 tomate pequeño
- vinagre al gusto
Preparación
La noche anterior, pon los garbanzos en remojo para que se hidraten.
Al día siguiente, hierve agua en una olla y añade los garbanzos junto con una pizca de sal.
Limpia el puerro, córtalo por la mitad y agrégalo a la olla con los garbanzos.
Cubre la olla y cocina los garbanzos durante 20 minutos.
Escurre los garbanzos y colócalos en un bol.
Añade el pimentón, el comino, un chorrito de aceite y sal al bol con los garbanzos.
Incorpora las aceitunas y el queso fresco cortado en cubos, y mezcla todo bien.
Deja reposar la mezcla durante 10 minutos para que se integren los sabores.
Corta los rabanitos en cubitos y ponlos en otro bol.
Pela el tomate, córtalo en dados y agrégalo al bol con los rabanitos.
Añade un chorrito de aceite, otro de vinagre y una pizca de sal a la mezcla de rabanitos y tomate.
Tuesta el sésamo en una sartén a fuego medio, sin añadir aceite, hasta que esté dorado.
En los platos, coloca una base de rúcula y sazona al gusto.
Encima de la rúcula, distribuye la mezcla de garbanzos, aceitunas y queso.
Rodea el plato con la vinagreta de rabanito y tomate, y espolvorea el sésamo tostado por encima.
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